Ocupémonos ahora del alma en sí misma. Para decir lo que ella es, sería preciso una ciencia divina y desenvolvimientos sin fin. Para hacer comprender su naturaleza por una comparación, basta una ciencia humana y algunas palabras. Digamos, pues, que el alma se parece a las fuerzas combinadas de un tronco de caballos y un cochero; los corceles y los cocheros de las almas divinas son excelentes y de buena raza, pero, en los demás seres, su naturaleza está mezclada de bien y de mal. Por esta razón, en la especie humana, el cochero dirige dos corceles, el uno excelente y de buena raza, y el otro muy diferente del primero y de un origen también muy diferente; y un tronco semejante no puede dejar de ser penoso y difícil de guiar. ¿Pero cómo, entre los seres animados, unos son llamados mortales y otros inmortales? Esto es lo que conviene esclarecer. El alma universal rige la materia inanimada, y hace su evolución en el universo, manifestándose bajo mil formas diversas. Cuando es perfecta y ala...
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Unidad 5. A vueltas con la ciencia. Actividad 1. Ofensiva contra la ciencia Lee atentamente el texto de Javier Sampedro , publicado en El País , y responde a las siguientes cuestiones: ¿En qué se basa la posición del autor? ¿Están bien fundamentadas sus ideas principales? Según el texto, ¿cuáles son las diferencias entre ciencia y pseudociencia? ¿Qué quiere decir que la pseudociencia es “peor que una estafa”? ¿Cuál es tu opinión personal del texto? Argumenta de forma lógica y razonada. Actividad 2. Debate abierto Proyección del documental: ¿Se pueden usar embriones humanos con fines científicos?, de La Sexta. Cuestiones: ¿Cuáles son las principales posturas en el debate? Desde una perspectiva bioética, ¿existe alguna solución razonable? ¿Cuál es tu opinión fundamentada del asunto? Actividad 3. La ciencia y el uso del saber científico Después de leer los extractos...
El coste de pensar A pesar de sus muchas diferencias, todas las especies humanas comparten varias características distintivas. La más notable es que los humanos tienen un cerebro extraordinariamente grande en comparación con el de otros animales. Los mamíferos que pesan 60 kilogramos tienen en promedio un cerebro de 200 centímetros cúbicos. Los primeros hombres y mujeres, de hace 2,5 millones de años, tenían un cerebro de unos 600 centímetros cúbicos. Los sapiens modernos lucen un cerebro que tiene en promedio 1.200-1.400 centímetros cúbicos. El cerebro de los neandertales era aún mayor. El hecho de que la evolución seleccionara a favor de cerebros mayores nos puede parecer, digamos, algo obvio. Estamos tan prendados de nuestra elevada inteligencia que asumimos que cuando se trata de potencia cerebral, más tiene que ser mejor. Pero si este fuera el caso, la familia de los felinos también habría engendrado gatos que podrían hacer cálculos. ¿Por qué es el género Homo el único de tod...