Unidad 9. Libres y responsables
Actividad 1. El idiota, en Siberia
a) Lee este fragmento de El idiota, de Fiodor Dostoievski
... prefiero hablarles de otro hombre a quien he conocido el año último. En su caso hay una circunstancia rara, en el sentido de que pocas veces se produce. Este hombre había sido conducido al cadalso y se le había leído la sentencia que le condenaba a ser fusilado por un crimen político. Veinte minutos después llegó el indulto. Pero entre la lectura de la sentencia de muerte y la noticia de que le había sido conmutada la pena por la inferior, pasaron veinte minutos, o, al menos, un cuarto de hora durante el cual aquel desgraciado vivió en la convicción de que iba a morir al cabo de unos instantes. Yo deseaba saber cuáles habían sido sus impresiones y le pregunté sobre ellas. Lo recordaba todo con extraordinaria claridad y decía que nada de lo sucedido en aquellos minutos se borraría jamás de su memoria. Y pensaba: «¡Si no muriese! ¡Si me perdonaran la vida! ¡Qué eternidad! ¡Y toda mía! Entonces cada minuto sería para mí como una existencia entera, no perdería uno sólo y vigilaría cada instante para no malgastarlo».
b) Responde a las siguientes cuestiones:
¿Qué es lo más penoso para el protagonista, condenado a muerte?
|
|
¿Cómo es posible, tal y como desea el prisionero, transformar cada instante en una experiencia eterna?
|
|
c) Compáralo con esta carta enviada por Dostoievski a su hermano.
Cabe decir que 20 años antes Dostoievski había vivido algo similar a lo relatado en El idiota. El 22 de diciembre de 1849, en la fortaleza petropávlovsk, escuchó su sentencia de muerte frente al pelotón de fusilamiento. La tradicional venda en los ojos servía esta vez para evitar que descubra la farsa de la que está siendo protagonista. En el último momento fue indultado y enviado a siberia para cumplir cuatro años de trabajos forzados. Desde siberia, escribió a su hermano:
Hoy he permanecido tres cuartos de hora cara a la muerte, me he compenetrado con semejante idea, he vivido los últimos instantes. y vuelvo a vivir... hermano, no he decaído ni he perdido el ánimo. esperar, rodeado de personas, y sentirse una persona más junto a ellas y seguir siéndolo siempre, sin decaer nunca, cualesquiera que sean las desgracias que se abatan sobre uno, es en lo que consiste la vida y es el objetivo de la misma.
d) Cuestiones
¿En qué consiste la vida, según la carta de Dostoievski?
|
|
¿Por qué afirma su autor que ha “vivido los últimos instantes” y luego ha vuelto a vivir? ¿Qué implicaciones filosóficas tiene esa frase?
|
|
Actividad 2. ¿De verdad podemos ser libres?
a) Lee atentamente el siguiente texto:
“En la produccion social de su vida, los hombres contraen ciertas relaciones independientes de su voluntad (…) La totalidad de esas relaciones forma la estructura economica de la sociedad, la base real sobre la que se monta la estructura juridica y politica, y a la cual corresponden determinadas formas sociales y de conciencia (…) No es la conciencia del hombre la que determina su ser social, sino su ser social el que determina su conciencia”
Karl Marx, Contribución a la crítica de la economía política, prólogo
b) Responde a las siguientes cuestiones:
¿Es posible la libertad sin la libertad de pensamiento?
|
|
¿Es cierto que las relaciones de produccion determinan nuestra conciencia?
|
|
¿Niega lo dicho por Marx la existencia de la libertad?
|
|
Actividad 3. La libertad como don
a) Lee atentamente el siguiente texto:
En efecto, todo está permitido si Dios no existe y en consecuencia el hombre está abandonado, porque no encuentra ni en sí ni fuera de sí una posibilidad de aferrarse. No encuentra ante todo excusas. Si en efecto la existencia precede a la esencia, no se podrá jamás explicar por referencia a una naturaleza humana dada y fija; dicho de otro modo, no hay determinismo, el hombre es libre, el hombre es libertad. Si, por otra parte, Dios no existe, no encontramos frente a nosotros valores u órdenes que legitimen nuestra conducta. Así, no tenemos ni detrás ni delante de nosotros, en el dominio luminoso de los valores, justificaciones o excusas. Estamos solos, sin excusas. Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo y, sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace. El existencialista no cree en el poder de la pasión. No pensará nunca que una bella pasión es un torrente devastador que conduce fatalmente al hombre a ciertos actos y que por consecuencia es una excusa; piensa que el hombre es responsable de su pasión.
Jean-Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo
b) Responde a las siguientes cuestiones:
¿Qué quiere decir que estamos condenados a ser libres?
|
|
¿Qué implicaciones filosóficas tiene esa interpretación de la libertad como un don?
|
|
Expresa tu opinión personal acerca de las ideas del texto de una manera lógica, congruente y razonada.
|
|
Actividad 4. Ejercicio práctico.
Realiza la plantilla en Canva acerca de la obra de Hannah Arendt.
Actividad 5. La responsabilidad
a) Lee atentamente estos dos textos:
La polis propiamente hablando no es la ciudad-Estado en su situación fisica; es la organización de la gente tal como surge de actuar y hablar juntos, y su verdadero espacio se extiende entre personas que viven juntas para este proposito, sin importar donde estén. “A cualquier parte que vayas serás una polis”. Estas famosas palabras expresaban la certeza de que la acción y el discurso crean un espacio entre los participantes. Se trata del espacio donde to aparezco ante otros aparecen ante mú, donde los hombres no existen meramente como otras cosas vias o inanimadas, sino que hacen su aparición de manera explícita.
Hannah Arendt, La condición humana.
Es cierto que la política se hace con la cabeza, pero en modo alguno solamente con la cabeza. En esto tienen toda la razón quienes defienden la ética de la convicción. Nadie puede, sin embargo, prescribir si hay que obrar conforme a la ética de la responsabilidad o conforme a la ética de la convicción, o cuándo conforme a una y cuándo conforme a otra [...] Desde este punto de vista la ética de la responsabilidad y la ética de la convicción no son términos absolutamente opuestos, sino elementos complementarios que han de concurrir para formar al hombre auténtico, al hombre que puede tener “vocación política” [...] La política consiste en una dura y prolongada penetración a través de tenaces resistencias, para las que se requiere, al mismo tiempo, pasión y mesura [...] Sólo quien está seguro de no quebrarse cuando, desde su punto de vista, el mundo se muestra demasiado estúpido o demasiado abyecto para lo que él ofrece; sólo quien frente a todo esto es capaz de responder con un “sin embargo”; sólo un hombre de esta forma construido, tiene “vocación” para la política.
Max Weber, El espíritu protestante y la ética del capitalismo
b) Responde a las siguientes cuestiones:
¿En qué se diferencian las teorías sobre la responsabilidad de Arendt y de Weber?
|
|
¿Qué quiere decir la siguiente frase de Weber? Es cierto que la política se hace con la cabeza, pero no solo con la cabeza.
|
|
¿Con cuál de las dos teorías estás más de acuerdo y por qué?
|
|
Actividad 6. Entonces, ¿podemos ser libres y responsables?
Completa la siguiente plantilla de Canva (o pincha aquí).
Actividad 7. Repaso.
Realiza el juego de Baamboozle.





