La afirmación “El paso del Mito al Logos” es el concepto utilizado por los estudiosos de la filosofía para definir el inicio del pensamiento en Grecia tras una Edad Oscura anterior de la que se tiene poca información. Este periodo histórico comienza con los llamados pensadores «presocráticos», si hacemos caso de las indicaciones de Aristóteles en su libro Metafísica. Según el de Estagira, fue el aristócrata Tales, ciudadano de Mileto, en Asia Menor, quién al sustituir los principios míticos para explicar el mundo y su oigen por un principio “físico”, el agua, inició una nueva forma de interpretar la realidad mucho más acorde con un pensamiento lógico y racional. Fue así como Aristóteles organizó cronológicamente la historia pre-clásica de la filosofía occidental con inicio en Tales de Mileto.

Una pregunta que se hace la historia de la filosofía y la historiografía en general es porqué los presocráticos aparecieron en las colonias de la Grecia continental y no en Atenas, la ciudad de mayor importancia de toda la Helade. Para el filósofo inglés Bertrand Russell esto tiene una explicación muy sencilla: las áreas griegas colonizadas en las costas de la actual Turquía (Asia Menor), Sicilia y el sur de Italia o Abdera, al norte en Tracia, eran más ricas que la propia Grecia continental. Esto provocó el nacimiento de una sólida clase aristócrata que, liberada del trabajo ordinario y de su participación en guerras, podía permitirse dedicarse a otra actividad como es el estudio y la investigación. 

Tales inicia lo que hoy entendemos como filosofía, aunque tanto el milesio como los que le siguieron después eran más «físicos» que filósofos, pues se centraban en el estudio de la physis, o lo que es lo mismo, la naturaleza. En cualquier caso, estos aportes fueron trastocando, poco a poco y durante dos siglos, la mentalidad de la sociedad griega, la cual produjo una brecha en la civilización occidental comparable con la que hombres como Confucio, Tao o el Buda crearon en oriente más o menos por la misma época.

                                                                                Jesús Sordo, Homo Homini Sacra Res

Entradas populares de este blog